SOLUCIONES SIMPLES Y ECONÓMICAS

La idea de organizar una empresa generalmente es relacionada con el tamaño: Grave error.                

La empresa nace empresa, con todas las funciones y tareas que le competen para vivir y desarrollarse.

Una empresa es como un bebe recién nacido. Pensar que, por  pequeño no tiene los mismos órganos, sistemas y funciones que un adulto, es cometer un error de apreciación.

Por ello las microempresas son empresas, solo difieren en tamaño respecto de las otras.

Claro es que su tratamiento será de acuerdo con su envergadura, pero jamas podrá desatenderse en todos sus aspectos pensando que carece de ellos. Por ello se deben implementar sistemas sencillos ágiles y económicos.

Es por esto que pensar que no los necesitan porque son chicas es negarles la posibilidad de estructurarse adecuadamente construyendo la base imprescindible para un crecimiento posterior, con una verdadera red de seguridad, sin el riesgo de  crecer por afuera quedando vacías por dentro, generando cuellos de botella que ahogaran todas sus ventajas económicas.

Conclusión

Ser titular de una microempresa implica saber desdoblarse mentalmente de las funciones que ella trae consigo.
Saber delegar en sistemas de administración sencillos que le proporcionen datos completos y oportunos respecto del desenvolvimiento de la empresa.
Saber tomar decisiones en base a los datos obtenidos.
Saber capacitar a su gente para que conozcan las normas de organización que corresponden a la tarea que desarrollan.
En definitiva, saber crecer.